::... Honramos a las generaciones y vivimos el contacto con la memoria antigua de nuestros pueblos ...::

sábado, 23 de agosto de 2014

A todas nosotras


 Mujeres bellas de toda la Madre Tierra,
Viviendo la emoción y la fortaleza del centro de este corazón familiar
Una gran semillita de inspiración brotando hacia la tierra, hacia el cielo,
hacia todas las direcciones

Apuntadas y apuntando al centro de la Creación con esta flecha certera y
directa de amor así,
levantando mi sonaja al galope y mi voz en canto, en palabra
en este sueño de honrar
Pintura: Ludmila Ojos Caleidoscopicos
nuestro sagrado femenino y nuestro sagrado masculino en unión,
latiéndome el corazón como una bebedora de agüita
del vientre tambor de nuestra madre

Tejiendo las voces que vibran en el aire me hago una en el infinito
para poder así
comunicar el verbo de mi carne
hambrienta de vivir la paz en la humanidad,
el reconocimiento de la verdadera Medicina
que nos cura y nos mantiene felices en la bella relación,
cantando, compartiendo, amando las costumbres
del conocimiento del verdadero ser humano, soñando que este latido
se expanda en sincronía y nos movamos en una danza en espiral
creando una manifestación a pie
sin fronteras
por toda la Pachamama viajando por todo el Universo,
recordando el compromiso de nuestros abuelos y
el abrazo inmenso del vuelo en la tierra
Águila y Cóndor en este tiempo

Soy una llamita deseando hacer hoguera!
Así, soñando que toda la gran familia Medicina que somos
nos encontramos
explotando de amar las enseñanzas que Mujer Bisonte Blanco nos regalo,
que esta esencia en la que estamos confiando los seres human@s,
esta Pipa de la Paz,
la podamos compartir con todos nuestros hermanos y hermanas

Así,
recordando el camino en belleza y satisfacción de amar
el tejido del corazón en nuestras palabras,
este sencillo poder de comunicarnos de verdad que nos regala la libertad,
que la humanidad esta apuntada en este momento
de entrada a esta realidad
vivir en unión y familiaridad,

Nuestras mentecitas están preparadas para recibir y dar,
no hay nada de qué asustarnos,
el Gran Espíritu y el Gran Misterio de la vida lo creó para vivirlo
en este tiempo,
la apertura de lo desconocido al conocimiento y reconocimiento de lo que somos

Está grabado en nuestro corazón,
viviendo esta hermosa entrega de mi vida hacia la vida
me entrego a una verdadera guerra por la Paz y
por el reconocimiento de la Medicina de nuestros abuelos, nuestros antepasados
que así lo profetizaron,
que ya llego el tiempo
de que todos los nativos de la Madre Tierra,
todos los que portan la sabiduría del conocimiento,
hombres y mujeres de Medicina
al servicio
escuchando el llamado

Las voces de todos unidos, así
nos estamos encontrando de nuevo
soñando, latiendo por un mismo propósito
todas las fuerzas se disponen por una manifestación,
una bomba de amor que haga posible
vivir una nueva realidad mundial,
que todas nuestras voces se hacen una
de acuerdo a lo que en un tiempo antiguo nos comprometimos
a volver a vivir,
el renacimiento de un nuevo ciclo!
Eterno Retorno
Pintura: Ludmila Ojos Caleidoscopicos

Agradeciendo madre, padre, familia
la belleza de comunicarnos así
y el poder
de que nos llegue al centro de nuestro corazón.
Agradeciendo siempre
enseñanzas e inspiración de esta realidad
nos esta abrazando fuerte
en la acción de este sueño vivo,
estamos recibiendo todo lo que estamos dando
por encontrarnos en un espacio infinito Sagrado!

Gracias a mi mami y a mi papi, por amarme
Así, que el ser que soy pueda amar siempre
este enamoramiento,
¡esta magia!


Atentamente:
Ana Moreno
Sevilla, España.

viernes, 1 de agosto de 2014

Mujer de tierra, mujer de agua... mujer de fuego, mujer de viento


Tierra que abres tu vientre para recibir las semillas del universo.
Tierra, obscuridad profunda que guardas los secretos del corazón del fuego.
Amor sagrado que desciende de la luz.
Tierra, desnuda mi alma frente a tu mirada regálame el aliento profundo de la vida, derrama abundancia en la llegada de nuestros niños a tu tiempo y produce el alimento necesario para nuestra gente.
Tu humedad fértil llega con abundancia, alma antigua, curandera, perfumera, sagrada amada pachamama.
Tierra, misterio que guardas entre tus faldas, la magia de la vida que nace, vida que muere. Tierra en tus entrañas contienes corazón, camino, vida.
Hago esta ofrenda para ti, agua de luna alimento del alma, fruta deliciosa carne del sol. Maíz de vida.

Soy agua de colores de mis ancestros y voy fluyendo libre. Soy agua brillante, agua misterio, soy agua consciencia, agua creación, soy agua que perdura la vida, soy agua en mis hijos, soy agua en mis abuelos.
Soy pájaro de agua de la madrugada y en el poder silencioso de la noche espero ver llegar gotas de luz para sumergirme en el misterio de mis lagunas en suspiro de la creación.

Yololotcuicatl es mi espíritu corazón que canta, agua que canta. Agua que trae el amanecer, que trae el fuego del día, Me rezo agua, me sueño, AGUA.
A veces me siento tan pequeñita, como una gota de Rocío, soy río que nació del Rocío, Rocío como el nombre de mi madre.
Escucha el sonido del agua, agua corriendo fuera de ti, agua corriendo dentro de mí, agua cantando, agua gua, guagua llorando.
Agua del cielo, agua del sol, agua del vientre, lágrima del gozo y del corazón.

Soy la fuerza que llevo dentro, soy la miel de las entrañas de este fuego.
Chuquiragua es la flor de fuego, flor de páramo que se adapta en los Andes, fuente de agua de grandes ciudades. Fuego del centro de la avenida volcánica, aguas termales, minerales, energías. Allá arriba en el páramo es donde la historia comienza. En el Volcán Cotopaxi, se fusiona el calor del corazón del padre y la madre con los hielos perpetuos de esas alturas el calor del fuego y el agua se fecundan, de allí se crea el vapor de agua. Atlachinolli, la creación.  Este, el vapor de agua es el rezo del corazón del padre y de la madre.
El humo serpentea, la llama nace, se mueve, se estira, regresa a la tierra de donde es su origen. Se levanta al cielo abrazando cada vez más el espacio, su calor se expande, su luz acobija, la claridad llega. El calor se funde en el viento, el calor se expande en el Universo. 

Viento que elevas el fuego, haces volar a la semilla para engendrarse en la tierra que llevas en las nubes, de montaña en montaña para que bajen en los ríos y hasta nuestras bocas.
Viento mensajero que inspiras el canto en mujeres y hombres; das aliento a los niños que llegan a esta tierra. Viento que esparces en el Universo la energía del cuerpo que muere. Viento que cargas a los espíritus de mis ancestros, guardianes que se manifiestan en el humo del copal, del cedro, de cada incienso. Viento que curas, que limpias, que soplas desde el cielo para renovar mi pensamiento. Viento que con tu poder anuncias la llegada de la noche, das la bienvenida al día con el canto de los pájaros: águila, cóndor, colibrí que con el vuelo llevan la bendición por toda la tierra liberando y uniendo en un sólo corazón nuestra vida, nuestra gente madre tierra.

Texto creado en Ecuador a partir de las palabras
y primeras ideas de mas de 15 mujeres, 
para el performance de Mujeres de Luna
Imagenes: Encuadres de pintura "árbol lunar" de Paulina Oviedo